César García recuerda que los incendios forestales pueden causar daños en explotaciones agrarias, viviendas, naves y vehículos, y aconseja comprobar las coberturas y los capitales asegurados.
Los incendios registrados durante el verano en distintos puntos de Castilla-La Mancha vuelven a poner de manifiesto la vulnerabilidad de explotaciones agrarias, viviendas, instalaciones industriales, vehículos y otros bienes situados en las zonas afectadas.
Ante esta situación, el Consejo Regional de Colegios de Mediadores de Seguros de Castilla-La Mancha recomienda revisar las pólizas contratadas y comprobar si ofrecen una protección adecuada frente a los daños provocados por el fuego.
César García, vocal y asesor jurídico del Consejo Regional, explica que cada tipo de bien requiere una cobertura específica. En el ámbito agrario, los seguros gestionados a través del sistema de Agroseguro pueden proteger determinados cultivos, producciones e instalaciones, siempre de acuerdo con las condiciones previstas en cada línea. Para viviendas, naves, comercios o vehículos, conviene analizar las garantías incluidas en las pólizas correspondientes.
“El incendio puede afectar en pocos minutos a bienes de gran valor económico y personal. Revisar el seguro con antelación permite conocer el alcance real de la protección contratada y corregir posibles carencias”, señala García.
Los incendios forestales y el Consorcio de Compensación de Seguros
El Consejo Regional recuerda que los incendios forestales no figuran, con carácter general, entre los riesgos extraordinarios indemnizados automáticamente por el Consorcio de Compensación de Seguros. Este organismo interviene ante determinados acontecimientos previstos legalmente, como ciertas inundaciones extraordinarias, terremotos o tempestades ciclónicas atípicas.
Por este motivo, la indemnización de los daños causados por un incendio dependerá habitualmente de las garantías incluidas en la póliza privada o en el seguro agrario contratado.
Actualizar el valor de los bienes asegurados
César García también aconseja revisar periódicamente los capitales correspondientes al continente y al contenido. El continente comprende elementos como la estructura, las paredes o las instalaciones fijas del inmueble, mientras que el contenido reúne el mobiliario, la maquinaria, los equipos y los demás bienes depositados en su interior.
Cuando los capitales asegurados quedan por debajo del valor real, la indemnización puede resultar insuficiente para afrontar la reparación o reposición de los bienes dañados.
El Consejo Regional recomienda acudir a un mediador de seguros profesional para analizar los riesgos, comprobar las condiciones de las pólizas y adaptar las coberturas a la situación de cada vivienda, explotación o actividad empresarial.

